CONTROL ARQUEOLÓGICO EN EL YACIMIENTO PÚNICO-ROMANO DE GALLINERAS
3. ANTERIORES INTERVENCIONES ARQUEOLÓGICAS EN GALLINERAS.
La primera intervención arqueológica en el yacimiento fue realizada en agosto de 1960 por los profesores Collantes de Terán y Mata Carriazo, ambos pertenecientes a la Universidad de Sevilla, que llevaron a cabo excavaciones en la falda S-SW del Cerro de los Mártires, localizando una villa romana con mosaicos geométricos, un alfar con un almacén de carácter anfórico y varios hornos. Estos hallazgos corresponden a la excavación del complejo alfarero de Gallineras y su villa adyacente (8), cuyos materiales y resultados permanecen inéditos, excepto por breves referencias indirectas (9). El yacimiento era conocido de antiguo por frecuentes afloramientos de depósitos anfóricos a poca profundidad. El frente de la cantera (calera) que trabajaba en el cerro en esos momentos en varios puntos afectó al yacimiento gravemente, y de los siete hornos mencionados hoy sólo conocemos dos en lamentable estado de conservación y restos también muy deteriorados de la villa y algunas piletas. Según J. F. Canterla (10), tras la intervención de 1960 la zona fue expoliada intensamente y se vio afectada por varias obras que lo destruyeron parcialmente y dejaron al descubierto nuevos restos. Las abundantes ánforas aparecidas fueron vendidas a anticuarios gaditanos y los mosaicos (en número de 3 o 4, analizados por los Drs. Carriazo y Blanco Freijeiro) fueron calificados como "de escaso interés", a pesar de ser datados en el s. IV d.n.e. y conservarse una considerable superficie. Las tumbas al parecer habían sido previamente saqueadas, respondiendo al modelo de cistas de sillares de piedra ostionera común en esos momentos en la necrópolis gaditana, en ocasiones cubiertas de tégulas (11); se documentó asimismo una inhumación infantil en el interior de un ánfora y otra inhumación que contenía los cadáveres de una pareja (12). La presencia fenicio-púnica en el lugar no había sido aún identificada y sólo se advirtió en esos momentos de la presencia de un enclave tipo villae en Gallineras para época romana. El segundo supuesto parece ser confirmado por los materiales aquí analizados (especialmente las ánforas y sigillatas hispánicas y africanas) y por los muros adyacentes al taller localizados en la zona F3, si bien debemos matizar que la ocupación plenamente romana comenzaría al menos a mediados del s. I a.n.e. La presencia púnica en el lugar es incuestionable a la vista de los materiales que hemos hallado en la intervención de 1999, corroborado esto por otros procedentes de hallazgos anteriores depositados en el Museo Municipal procedentes de Gallineras (T-11.2.1.3 tardía) o del cercano cuartel de instrucción de Camposoto (T-11.2.1.3, T-12.1.1.1, ánforas turdetanas y cerámica común púnica del s. III a.n.e.) e incluso del Cerro de los Mártires (T-9.1.1.1, T-4.2.2.5).
No será hasta 1989, debido a las obras de alcantarillado en el barrio de Gallineras, cuando se afecte de nuevo la zona del yacimiento realizándose una gran zanja bajo la superficie actualmente ocupada por la carretera cortándose piletas, muros y un depósito anfórico romano de Dr. 7/11 (13). Estos muros y el depósito documentado entonces han vuelto a ser documentados en el control arqueológico realizado en septiembre de 1999.
Referencias: Sáez Romero, A. M., Montero, R., Toboso, E. J., y Díaz, J. J., (2003) "Control arqueológico en el yacimiento púnico-romano de Gallineras (San Fernando, Cádiz)", Anuario Arqueológico de Andalucía/2000, III, Sevilla, pp. 166-173.
Autores: Antonio M. SÁEZ ROMERO, Roberto MONTERO FERNÁNDEZ, Ernesto J. TOBOSO SUÁREZ, José J. DÍAZ RODRÍGUEZ