INTERVENCIÓN ARQUEOLÓGICA DE URGENCIA EN EL RESIDENCIAL DAVID FASE II (UE 55) DE EL PEDROSO
2.1. EL ENTERRAMIENTO
La limpieza superficial de la cuadrícula I puso al descubierto dos hileras paralelas de piedras y escorias de horno trabadas con argamasa separadas entre sí una media de 30-35 cm. Estos muretes laterales pertenecían a la estructura de una tumba (lám. II y fig. 2) y tras rebajar algunos centímetros más se pudo comprobar que esta tenía unas dimensiones de 2,15 mts de largo y 82 cm de ancho, con una orientación 300º NW-120ºSE (5). En la cabecera y en los pies la estructura había sido cerrada con dos sillarejos de piedra ostionera toscamente labrados.
Lámina 1: Tumba Tardopúnica
Fig. 2: Plano de la tumba
Durante el proceso de excavación del interior se pudo comprobar que los muros laterales habían sido fabricados reutilizando piedras de pequeño o mediano porte, escorias de horno e incluso un fragmento de estuco trabados con arcilla, y también se constató que la estructura se hallaba muy afectada por la acción de las raíces de los árboles y de las presiones del terreno, que habían hundido la parte central. Restos de la cubrición, a base de sillarejo de piedra ostionera, fueron hallados dentro de la propia tumba (fig. 2), desplazados quizá por la acción de los arados agrícolas que era perceptible en una de los ángulos de la tumba. Los restos óseos -con la cabeza orientada al noroeste como es usual en la bahía gaditana- fueron hallados debajo de este nivel en muy mal estado por lo que fueron consolidados y depositados en bloque en el Museo Histórico Municipal de San Fernando para su restauración. El cuerpo presentaba los brazos extendidos sobre el cuerpo y la mitad inferior se hallaba hacia abajo, por lo que el cadáver debió ser alterado por las presiones del terreno que modificaron los muros hundiéndolos hacia el interior. El cadáver se hallaba depositado a unos 75 cm de profundidad y los restos (así como las paredes interiores) se hallaban recubiertos de una somera capa de cal que además de provocar la defectuosa conservación de los restos óseos podemos relacionar con un probable recubrimiento interior de la sepultura en forma de enlucido. No se halló ajuar excepto un anillo de cobre en muy mal estado que el individuo portaba en unos de sus dedos.
Anillo de cobre
La propia fábrica del enterramiento denota su pobreza, para construirlo se cavó una pequeña fosa en las arcillas rojas y se reutilizaron materiales como escorias procedentes de los cercanos talleres alfareros. La ausencia de ajuar, crónica en la necrópolis gaditana, y de otros elementos que pudieran orientarnos cronológicamente hace que tengamos que relacionar este enterramiento con los documentados en el solar anexo (yacimiento de Sector III Camposoto) donde se hallaron tumbas en fosa simple de momentos tardopúnicos y tardorrepublicanos, y con una pileta de opus signinum hallada en otro solar cercano que se asemeja a las habitualmente exhumadas en la necrópolis de Cádiz. El anillo corresponde a un tipo también común en el registro funerario gadirita y de dilatada cronología, por lo que tampoco nos es útil a efectos de datación. Posiblemente la sepultura hallada en Residencial David sea parte de una necrópolis asociada a un enclave rural romano tipo villae, numerosos en la zona (6), si bien la divergencia tipológica de la tumba hace que tengamos algunas reticencias al respecto.
Referencias: Clavaín, I., y Sáez Romero, A. M., (2003) "La intervención arqueológica de urgencia en el Residencial David Fase II (UE 55) de El Pedroso (San Fernando, Cádiz)", Anuario Arqueológico de Andalucía/2000, III, Sevilla, pp. 174-182.
Autores: Irene CLAVAÍN GONZÁLEZ, Antonio M. SÁEZ ROMERO