LAS PRODUCCIONES CERÁMICAS EN LAS BAHÍAS DE ALGECIRAS Y CÁDIZ EN LA ANTIGÜEDAD. ANÁLISIS COMPARATIVO DE SUS TRAYECTORIAS ALFARERAS.
3. LAS PRODUCCIONES ALFARERAS DE LA BAHÍA DE CÁDIZ
3.1. Época púnica y bárcida
Cádiz: Debido a las intervenciones de urgencia realizada en los últimos años (Muñoz: 1997) se han podido constatar varios posibles alfares como el localizado en la c/ Gregorio Marañón, donde se exhumaron parcialmente los restos de una factoría de salazones, una pileta y una zona de vertido de materiales de desecho, en la cual se hallaron restos de ánforas tipo Dr. 1A y T-7.4.3.3 y fallos de cocción de esta última, por lo que se podría suponer una industria alfarera tardopúnica durante el s. I a.n.e posiblemente asociada a la factoría de salazones (Blanco: 1991). Otro posible alfar sería el de la c/ Tolosa Latour en la cual se documentó otro sector de la necrópolis gadirita, además de una fosa de vertido de materiales industriales desechados, entre los que se encontraban los tipos T-12.1.1.1 y T-12.1.1.2 de J. Ramon. Asimismo, se ha postulado la existencia de un taller alfarero local ubicado en las cercanías de la c/ Juan Ramón Jiménez tras el hallazgo de cinco terracotas púnicas, representando posiblemente a divinidades con claros indicios de ser piezas defectuosas tras un erróneo proceso de cocción. Sería por tanto un alfar dedicado principalmente a la producción de terracotas (Sibón: 1993-94). Por último, también en la ciudad de Cádiz se documentó en 1999 en la C/ Troilo un horno tardopúnico de pequeñas dimensiones con una cronología de fines s. III a.n.e. o principios del II a.n.e, de planta casi cuadrada y redondeado en las esquinas con un pilar central de adobes circulares y un pequeño praefurnium. Se dedicó principalmente a la elaboración de cerámicas comunes y ánforas T- 9.1.1.1, apareciendo asimismo junto al praefurnium terracotas, pebeteros y askoi.
San Fernando: En el término municipal se han excavado diversos alfares púnicos(Muñoz: en prensa; Sáez y Díaz: 2002). En la zona centro, en 1998, la excavación del yacimiento de Sector III Camposoto exhumó varias estructuras de producción alfareras (Gago et alii: 2000) compuesta por un total de 7 hornos, agrupados en tres conjuntos (hornos I y V; II y III; IV, VI y VII), además de varias escombreras asociadas a ellos. La cronología propuesta para este complejo alfarero sería la de comienzos del s. VI a.n.e., extendiéndose su actividad al menos hasta las postrimerías del s. III a.n.e. En las inmediaciones de este yacimiento se ha documentado una intensa actividad alfarera como atestiguan otros alfares como los de Residencial David, Centro Atlántida y Avda. Constitución, apreciándose una continuidad productiva desde el último tercio del s. VI hasta época tardopúnica con gran diversidad de tipos y clases cerámicas locales.
Un yacimiento clave para la comprensión del periodo de transición púnico-romana es el de Pery Junquera (González Toraya et alii: 2002) situado en la zona noroeste de la ciudad. Es una zona de producción alfarera en la que se pudieron diferenciar dos fases: una fase púnica a la cual pertenecen al menos 11 hornos de diferente tamaño y tipología y los restos de una posible factoría de salazones; y una fase romana con un nivel republicano representado por un horno alfarero y también con un nivel altoimperial. En esta zona noroeste, junto con Pery Junquera, encontramos los alfares de Torre Alta (De Frutos y Muñoz: 1994) -en el cual se han descubierto en la última intervención diciembre 2001, tres hornos nuevos hornos y otras tantas escombreras-, Avda. Al-Andalus (Arteaga et alii: 2001) y El Canal, con cronologías que abarcan según el caso desde el s. VI hasta el s. II a.n.e. con semejantes líneas productivas a las de la zona centro. Asimismo, en la zona sur se ha constatado la existencia de actividades industriales de tipo alfarero, con una cronología posterior a las otras áreas mencionadas. Tanto en el yacimiento de Gallineras (Sáez et alii: en prensa) como en el interior del Cuartel de Camposoto se han documentado escombreras cerámicas púnicas (ánforas T-8.2.1.1, T-12.1.1.1, T-4.2.2.5 y probablemente T-11.2.1.3 y diversas formas de cerámica común) datables en los ss. IV-III a.n.e.
El Puerto de Santa María: En momentos tardopúnicos parece iniciarse la producción en este alfar de la C/ Javier de Burgos, con una producción centrada en los tipos T-7.4.3.3, Dr. 1B/C y Dr. 12.
En la bahía de Cádiz a raíz de las reformas urbanísticas de Balbo y de la creación del Portus Gaditanus se produce la multiplicación de los talleres alfareros, sobre todo en el ámbito continental.
San Fernando: Se tiene constatado la presencia de actividad alfarera en Fadricas, en el cual se producen formas evolucionadas de Dressel 7/11, Beltrán IIA y IIB, ollas, urnas, platos y materiales constructivos (latericios y tégulas); en El Cerro de los Mártires, donde se conoce la existencia de una pareja de hornos con una producción basada en los tipos Dr. 7c, 8, 9, 10 y Haltern 70. Además de materiales anfóricos, este alfar fabricó varias formas de cerámicas comunes, lucernas, cerámicas de paredes finas y es posible que terra sigillata. La cronología de estos materiales se corresponde con una actividad desarrollada entre los ss. II a.n.e.-IV d.n.e. En la ladera del Cerro de los Mártires se ubica el yacimiento de Gallineras con una producción de las formas Dr. 7/11, que podríamos situar entre los años finales del s. I a.n.e. y el s. III d.n.e. (Sáez et alii: en prensa). Por último, para momentos posteriores se constata el yacimiento de C/ Albardonero, el cual coincidente a priori con la fase IV del taller de Puente Melchor (Puerto Real). En cuanto a los materiales hallados destacan varios defectos de cocción de Puerto Real 2, combinados con algunos bordes de Puerto Real 1 y Keay XVI lo que, sin descartar nuevos hallazgos, centra la producción de este alfar entre finales del s. II y la primera mitad del s. III d.n.e.(Fernández et alii: 2001).
El Puerto de Santa María: Los alfares de esta zona son mayoritariamente de cronología romana tardorrepublicana, comenzando muchos de ellos su producción en los momentos iniciales del s. I a.n.e., si bien se han constatado otras zonas industriales que pueden iniciar su producción a finales del s. II a.n.e como son los de Hijuela del Tío Prieto, Buena Vista y Los Sauces (Lagóstena: 1996). Estos alfares tienen una producción similar realizándose las formas T-7.4.3.3 más tardías junto con Dr. 7/11. Esta asociación y la observación detenida de los bordes de las T-7.4.3.3 hacen que nos inclinemos por un inicio de las actividades bastante posterior al s. II a.n.e. A estas instalaciones alfareras les seguirían cronológicamente otra serie de industrias alfareras cuya producción ya sería exclusivamente romana entre los que citamos siguiendo a L. Lagóstena (1996) los de Cantarranas, El Palomar- Puerto Nuevo, La China, Vicuña, Los Tercios, Laguna Salada y Las Manoteras. Dentro de estos yacimientos hay que destacar que la mayoría son alfares asociados con posibles factorías de salazones de reducidas dimensiones que L. Lagóstena interpreta como pequeñas industrias familiares. Estas industrias plenamente romanas como son el caso de Hijuela de Tío Prieto, Los Sauces (cuyo inicio hemos datado en las primeras décadas del s. I a.n.e ) o las alto imperiales de Cantarranas o Cerro de las Cabezas, deben de vincularse con el asentamiento en la campiña de la Bahía de Cádiz de fundi que serían explotados por las clases pudientes de Gades. También a este esquema interpretativo responderían las villas con alfar de los yacimientos anteriormente mencionados de Los Tercios, Casa de Vicuña o Las Manoteras.
Puerto Real: La mayoría de los yacimientos documentados tienen una característica común, que no es otra sino la de empezar su actividad, como muy temprano, en la segunda mitad del s. I a.n.e. Sólo el alfar de Casines parece que pueda comenzar su actividad en momentos anteriores a la segunda mitad del s. I a.n.e. El resto de yacimientos puertorrealeños parece que se establecen a partir de la segunda mitad del s. I a.n.e. Son en su mayoría industrias alfareras independientes como El Gallinero, Carvajal, Carpio Chico, Villanueva, Puente Melchor, Fábrica Lavalle, Olivar de los Valencianos o Torrealta A que comienzan su producción insertados plenamente en el modo de producción romano. En el yacimiento de La Zarza (Lagóstena: 1996) se documenta una villa rústica con dependencias alfareras y salazoneras, estando relacionada probablemente con la proliferación de asentamientos romanos motivados por las colonizaciones auspiciadas por César y Augusto, pero destaca sobre todos la secuencia estratigráfica de Puente Melchor (s. I a.n.e.-IV d.n.e.).
Referencias: Díaz Rodriguez, J. J., Sáez Romero, A. M., Toboso Suárez, E. J., Montero Fernandez, A. I., y Montero Fernandez, R., (2003)
"Las producciones cerámicas en las bahías de Algeciras y Cádiz en la Antigüedad. Análisis comparativo de sus trayectorias alfareras", Almoraima, 29, Actas de las VII Jornadas de Historia del Campo de Gibraltar (Castellar, 2003), Algeciras, pp. 123-136.
Autores: José Juan Díaz Rodríguez, Antonio M. Sáez Romero, Ernesto J. Toboso Suárez, Anabel Montero Fernández, Roberto Montero Fernández