LAS PRODUCCIONES CERÁMICAS EN LAS BAHÍAS DE ALGECIRAS Y CÁDIZ EN LA ANTIGÜEDAD. ANÁLISIS COMPARATIVO DE SUS TRAYECTORIAS ALFARERAS.
5.3 CARACTERÍSTICAS PRODUCTIVAS DE AMBAS BAHÍAS: TIPOLOGÍAS ANFÓRICAS
El análisis comparativo de las formas anfóricas producidas en ambas bahías no se debe a que en sus talleres alfareros sólo se realizasen envases de transporte; todo lo contrario, las producciones detectadas en la mayor parte de talleres son mixtas, combinando la producción de ánforas, cerámicas comunes diversas y materiales latericios. No es ningún descubrimiento el que las ánforas constituyen una herramienta de privilegio para el análisis de las actividades económicas en la Antigüedad, especialmente para estudiar el trasiego de ciertos productos. Dejando a un lado las producciones anfóricas prerromanas y romanas republicanas tempranas, sabemos que las dos bahías volcaron sus esfuerzos a la comercialización de sus salazones y salsas de pescado, especialmente desde época augustea hasta al menos el s. IV d.n.e. La tradición alfarera de los talleres gadiritas ya había creado en época púnica un tipo definitorio (la serie 11 de Ramon) cuyas derivadas (T-12.1.1.1/2) llegaron incluso a producirse en los dos tercios iniciales del s. II a.n.e. En el s. IV había surgido también otra de las ánforas gadiritas, la T-8.2.1.1, aparentemente también dedicada al comercio de la salazón. La presencia bárcida parece que incentivó la imitación de prototipos itálicos o centromediterráneos, especialmente la producción de grecoitálicas en diversos estadios evolutivos, desde las Will C hasta formas iniciales de las Dr. 1A. Será en esta transición de siglos y en la primera mitad del s. I a.n.e. cuando se produzcan imitaciones de otros prototipos itálicos como las Dr. 1C. La cuestión del contenido de éstas y las 1A detectadas en los talleres de la zona noroeste de San Fernando parece haber sido clarificada en gran medida por recientes hallazgos en la zona de factorías de Baelo Claudia (Bernal et alii, 2002), donde en un contexto precisamente datable en el tránsito hacia el s. I a.n.e. junto a ánforas itálicas y T-7.4.3.3 gadiritas han sido halladas dos Grecoitálicas tardías casi similares a Dr. 1A de producción presumiblemente gadirita con un contenido asimilable a salsas de pescado. La propuesta parece ser confirmada por el hallazgo en la zona noroeste de San Fernando de un cuello de la misma forma sellado con el símbolo de Tanit (timbre similar a los de Torre Alta) de producción local. La fabricación de Dr. 1A y C en el alfar de El Rinconcillo puede ser un indicio de que en los contextos algo posteriores de la bahía de Algeciras se dio un proceso similar: el uso de prototipos itálicos vinarios como envases mixtos que transportaron no solo vino sino también salazones.
El panorama alfarero sufrirá una drástica modificación tras la época cesariana y especialmente ya bajo el mandato del princeps Augusto. En Gades, en relación con las consabidas reformas urbanísticas promovidas por Balbo quizá desde su quattuorvirato (Cicerón, Ad. Fam., X, 32, 1), se comienza a producir toda una serie de nuevos envases inspirados en contenedores adriáticos, las Dr. 7-11, junto a nuevas variantes como las Dr. 12 o Haltern 70, llegándose al ocaso definitivo de la tradición anfórica púnica. En la bahía algecireña debió operarse la misma modificación, que parece extensible a gran parte (si no toda) la producción bética, algo que se refleja en los alfares excavados como Venta del Carmen o especialmente El Rinconcillo. El desarrollo de las producciones y la evolución de los envases es aún objeto de controversia para los ss. I-III d.n.e., pues tempranamente hacen su aparición las familias de las Beltrán II y las Dr. 14, iniciando las primeras una carrera evolutiva que desembocará en prototipos asimilables a Keay XVI para momentos bajoimperiales. El único alfar que puede reportarnos informaciones acerca de la evolución tipológica de las ánforas del conventus gaditanus es el de Puente Melchor, ya que posee la única estratigrafía completa excavada y estudiada hasta el momento. Los tipos más representativos serán las Beltrán IIA y B junto a Dr. 14 y Dr. 20; en un momento más avanzado, las Beltrán II darán origen a las recientemente definidas Puerto Real 1/2 que a su vez evolucionarán a las Keay XVI del s. III d.n.e., perdurando hasta inicios del s. IV las Dr. 20 junto a imitaciones de ánforas africanas Keay I y IV-VI. El último estadio productivo detectado en Puente Melchor estaría cubierto por Almagro 51c/Keay XXIII y Beltrán 68, en la primera mitad del s. IV d.n.e. Debemos suponer una evolución de los tipos bastante similar en el entorno de Carteia y Traducta, no sólo por el parentesco socioeconómico evidente sino porque los datos aportados por el alfar del Ringo Rango confirman la fabricación en dicha área de Almagro 51c, Keay XVI, Keay VI, Keay XIX, Majuelo I... análogas a las gaditanas o en un estadio evolutivo más avanzado. Desde comienzos del s. V en que finaliza la actividad en el Ringo Rango no tenemos datos arqueológicos (estructuras de producción o testares) que nos muestren la actividad alfarera bética en ambas bahías, actividad que como ya se ha dicho debió de existir a tenor de los datos de las intervenciones en C/ San Nicolás de Algeciras y posiblemente el antiguo Teatro Andalucía gaditano.
Referencias: Díaz Rodriguez, J. J., Sáez Romero, A. M., Toboso Suárez, E. J., Montero Fernandez, A. I., y Montero Fernandez, R., (2003)
"Las producciones cerámicas en las bahías de Algeciras y Cádiz en la Antigüedad. Análisis comparativo de sus trayectorias alfareras", Almoraima, 29, Actas de las VII Jornadas de Historia del Campo de Gibraltar (Castellar, 2003), Algeciras, pp. 123-136.
Autores: José Juan Díaz Rodríguez, Antonio M. Sáez Romero, Ernesto J. Toboso Suárez, Anabel Montero Fernández, Roberto Montero Fernández