LA EVOLUCIÓN DE LAS INDUSTRIAS ALFARERAS DE SAN FERNANDO (CÁDIZ) DURANTE LA ANTIGÜEDAD.
4. VALORACIÓN DE LAS INDUSTRIAS ALFARERAS EN EL ENTORNO DE GÁDIR-GADES.
La Isla de León es, sin duda, un enclave de enorme trascendencia para comprender las relaciones socioeconómicas y productivas acaecidas en el ámbito geográfico de la bahía gaditana desde época protohistórica. Estas actividades productivas se han centrado en la explotación de los recursos naturales propios de la región, como son las industrias salazoneras y conserveras, documentándose arqueológicamente principalmente en el término municipal que nos ocupa, un tipo de producción auxiliar a ésta como es la industria alfarera.
Esta explotación alfarera trajo consigo la transformación del medio natural. La aglomeración de yacimientos en una pequeña superficie como era nuestra pequeña isla en la Antigüedad provocó sin duda una gran deforestación a la vez que se inició un importante proceso de extracción de áridos con destino a surtir de arcillas plásticas a los cercanos talleres (Lagóstena, 1996b: 23-26).
La instalación en San Fernando de estas industrias alfareras desde los inicios del periodo orientalizante no fue casual, sino que responde a la distribución espacial comúnmente observada en gran parte de los asentamientos fenicios del Mediterráneo centro-occidental, ubicándose en este caso los talleres en situación de insularidad y por tanto en la periferia del núcleo urbano (evitando así la molestia que éstas ocasionan e implantandose en zonas donde los recursos naturales [arcillas, combustible, pozos...] eran más favorables). Es asimismo destacable la situación de estos alfares en zonas cercanas a la costa, facilitando así la distribución de sus productos por vía marítima. A este patrón responden los talleres de Sector III Camposoto, Pery Junquera, Gallineras, Torre Alta, Centro Atlántida y Avda. Al-Andalus, con cronologías que abarcan desde el s. VI a.n.e. hasta el periodo de transición a época romana (s. II a.n.e.) documentándose en muchos de estos talleres una continuidad productiva y una reutilización del espacio para las mismas actividades en época tardopúnica.
Las industrias alfareras cronológicamente consideradas romanas continúan en cierta medida con este mismo patrón aunque debemos matizar que el sistema de producción ya no exactamente el mismo, puesto que estos talleres ahora se asocian a asentamientos de tipo rústico y a las factorías de salazones asociadas a ellos. La distribución espacial de estos complejos alfareros suelen coincidir con los documentados para la fase anterior, dándose asimismo una perduración en época tardopúnica de varios tipos anfóricos de origen púnico (Maña C2b, T-9.1.1.1., T-12.1.1.0), suponiendo esta continuidad de la producción una fuente de la que beberán los primeros envases de tipología claramente latina posteriores. Para este periodo contamos con las alfarerías de Pery Junquera, Cerro de los Mártires-Gallineras, Centro Atlántida-Avda. Constitución y Fadricas con cronologías que abarcan desde el s. II a.n.e. hasta al menos el s. III d.n.e.
En resumen, podemos afirmar que San Fernando se conforma como el eje sobre el que deben centrarse las investigaciones sobre los primeros pasos de la industria alfarera en la Bahía de Cádiz, así como de su desarrollo posterior hasta época bajoimperial romana, cuando se produce un declive generalizado en toda la zona.
Referencias: Fernández, J.; Díaz, J. J.; Sáez, A. M.; Montero, R., y Toboso, E. J., (2001) "La evolución de las industrias alfareras de San Fernando (Cádiz) durante la Antigüedad", Nivel Cero, nº 9, Santander.
Autores: José Juan Díaz Rodríguez, Antonio M. Sáez Romero, Ernesto J. Toboso Suárez, Roberto Montero Fernández