Los hornos fenicios y púnicos que se exhiben en la Rotonda de los Hornos Púnicos de San Fernando, constituyen un conjunto excepcional en Occidente, tanto por el elevado número de estructuras productivas escavadas como por su estado de conservación.
La Plaza de los Hornos Púnicos de Torre Alta se ubica al noroeste de la ciudad, en una ligera elevación del terreno que coincide con la confluencia de las calles Benjamín López, Rafael Alberti y la Avda. Al-Andalus a escasos metros de la antigua línea de costas, y en las cercanías de otros yacimientos alfareros de la Antigüedad (El Canal y Pery Junquera).
Plano de la zona
En ella se exhiben los restos de dos importantes talleres alfareros asociados a la ciudad de Gadir: el alfar tardo-púnico de Torre Alta y los hornos fenicios del Sector III de Camposoto. Ambos conjuntos estan protegidos por dos grupos de estructuras de planta poligonal, construidos por el Ayuntamiento de San Fernando, con la colaboración de la Junta de Andalucía.
1. Hornos Fenicios 1 y 2 del Sector 3 de Camposoto. 2,3,4,9,10 y 11. Escombreras. 5. Hornos Púnicos 1 y 2 de Torre Alta 6. Horno Púnico 5 de Torre Alta. 7. Horno Púnico 4 de Torre Alta. 8. Horno 3 de Torre Alta. 12. Hornos avenida Al-Andalus.
Los restos de los hornos púnicos de Torre Alta fueron descubiertos en 1987 por el Grupo Municipal de Arqueología de San Fernando, siendo excavados entre diciembre de dicho año y enero de 1988 por técnicos de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en colaboración con el Ayuntamiento de San Fernando. El emplazamiento de taller alfarero estuvo determinado por dos factores: la existencia de una gran cantera de arcilla plástica, conocida popularmente como "EL Barrero", que ha sido explotada asta hace pocos años, y la abundancia de agua en el subsuelo de la zona. Durante esta intervención se descubrieron los Hornos 1 y 2. Ambos presentan las mismas características formales a excepción de sus dimensiones. Su planta es en forma de "U", con los extremos algo cerrados, aunque el desplazamiento de las paredes próximas al corredor, en el caso de horno de mayores dimensiones (Horno 1), le dan un aspecto casi circular. Conservan el corredor de acceso, la cámara de combustión y la columna central. La parrilla apareció, en ambos casos, en el interior de la cámara inferior.
Hornos 4 de Torre Alta
Esta pareja de hornos fabricó principalmente ánforas, además de otras formas cerámicas como tapaderas, jaras pequeñas, cuencos, latos y cerámica d barniz rojo protocampanienses. Las ánforas de manufactura local responde a tipos púnicos muy bien conocido en a bahía gaditana y otros encave del Mediterráneo, donde se fechan desde los años finales del siglo III hasta la mitad de sigo II a.n.e. Estas ánforas se dedicaban fundamentalmente al transporte de conservas de pescado. Sobre algunos fragmentos de ánforas se descubrieron siete tipos diferentes de sellos alfareros, que podemos agrupar en tres formas principales, el símbolo de la diosa Tania, la roseta de ocho pétalos y una figura antropomorfa sujetando un ánfora y con un túnido situado a su espalda.
Desde el año 1988 hasta la definitiva puesta en valor del yacimiento se han podido documentar y excavar una gran número de estructura y objetos relacionados con la actividad del Alfar Púnico de Torre Alta como escombreras y una nueva pareja de hornos.
Durante los año 2001-2003 se efectuaron nuevos trabajos de control arqueológico e investigación, con motivo de las obras del proyecto de adecuación de la rotonda para a protección y exhibición de los hornos cerámicos. Este control arqueológico supuso el descubrimiento de tres nuevos hornos (núm. 3, 4 y 5) y tres escombreras además de gran cantidad de restos cerámicos.
El Horno 3 se documentó seccionado conservando, sin embargo, gran parte de la columna central y algo más de 1/3 de los depósitos arqueológicos de su interior, siendo la estructura muy semejante en técnica constructiva, dimensiones y cronología al Horno 1.
Escombrera junto a hornos 3 y 4 de Torre Alta
El Horno 4, es la mayor estructura de producción de todo el conjunto, documentándose en su interior un abandono excepcional con un depósito e cerámicas comunes y ánforas completas, además de algunos hallazgos numismáticos. Frente a él, en lo que debió ser su entrada, fue encontrada la escombrera más extensa de las documentadas en este yacimiento, completamente colmatada por cenizas y cerámicas defectuosas.
El Horno 5, de menores dimensiones que los anteriores, presenta características constructivas diferentes a las de los demás hornos del taller cerámico, siendo la diferencia más notable el escalón situado en el inicio de la cámara de combustión. Esta última estructura, cuyas proporciones presentan rasgos comunes a los hornos ya conocidos anteriormente, correspondería a una fase avanzada de la actividad del alfar; estando asociado a los Hornos 1 y 2.
Hornos 1 y 2 de Torre Alta
Marcas alfareras
Sección vertical del horno ideal
Los hornos procedentes del Taller Alfarero Fenicio de Sector III de Camposoto.
El yacimiento alfarero de Sector III Camposoto se encuentra al sureste de la ciudad, en las proximidades del denominado Cerro de la Batería (junto a El Pedroso), que ya fue objeto de estudio en los años 1930 y 1931 por parte de los arqueólogos P. Quitero y M. Astruc, que excavaron un conjunto funerario-alfarero con una serie de estructuras subterráneas compuestas por galerías y cámaras sepulcrales.
A comienzos de 1998, con motivo de los trabajos de preparación de los terrenos para la urbanización del conjunto parcelario denominado Sector III de Camposoto, fueron localizados en superficie por técnicos y colaboradores del Museo Histórico Municipal de San Fernando restos materiales y estructuras que se identificaron como pertenecientes a hornos de producción cerámica prerromanos, lo que dio pié a la realización de una intervención arqueológica en la zona. Se llegaron a excavar un total de siete hornos fenicios, y tumbas de época romana republicana, además un conjunto muy numerosos de silos y fosas de época islámica almohade.
Este taller, articulado en al menos tres conjuntos de hornos que funcionaron de manera más o menos sincrónica, puede ser tomado como ejemplo paradigmático de este tipo de instalaciones para los siglos VI-V a.n.e. debido a su excepcional estado de conservación y a la enorme riqueza de su registro arqueológico, con hallazgos que se presentan actualmente claves para la historia de la ciudad. La producción principal de estos hornos debió ser la de ánforas de tradición gadirita T-11.2.1.3 e imitaciones de tipos griegos, como parece mostrar la zona de almacenaje de ánforas documentada en el transcurso de la excavación. Asimismo, es probable, que se cocieran en estos hornos otras formas de cerámicas comunes y pintadas como pithoi, cuencos, jarras, platos, vasos, cazuelas, librillos, ollas, pesas o carretes. La actividad de este taller refleja claramente un momento de gran prosperidad económica de la ciudad fenicia de Gadir.
Ante la inviabilidad de la conservación "in situ" de los restos se procedió al traslado de cuatro de los hornos. Dos de ellos, dado su gran tamaño, se han reubicado junto a los ya excavados en la Rotonda de los Hornos Púnicos. Los otros dos, de menor tamaño, se instalaron en el Museo Histórico Municipal de San Fernando, donde también se exhiben los materiales procedentes de los Alfares Fenicios y Púnicos del término.
Referencias:
Fotos y textos de Antonio Saéz Espligares y Antonio Manuel Sáez Romero. Ilustraciones de: Luzón. J. M. (1973)