El Parque Natural ocupa una gran superficie dentro del término municipal, sobre terrenos de marismas y antiguas salinas.
Este espacio se caracteriza por la presencia de numerosas instalaciones salineras, muchas de ellas anteriores a 1750, que han dado lugar a un paisaje típico salinero, con la presencia de un importante patrimonio etnológico, constituido por casas salineras y molinos de marea.
Gran parte de su superficie se encuentra inundada en unos casos permanentemente y en otros según la pleamar. Todo ello da lugar a un medio de gran valor ecológico, con presencia de importantes especies vegetales y animales, destacando por su alto valor ecológico dos espacios: el Charco de Camposoto (laguna dulcícola) y la Punta del Boquerón (flecha arenosa que contiene un valioso retamal marítimo, unas marismas sin apenas transformación y restos de instalaciones militares de la Edad Moderna) y varios senderos.
Todo este espacio se articula en torno a una importante red de caños, entre los que destaca el caño de Sancti-Petri. La importancia ecológica de estos humedales, especialmente para la avifauna y para el alevinaje de importantes especies de peces, les han hecho merecedores de su integración en la Red de Zonas de Especial Protección para las Aves en desarrollo de la Directiva 79/409, constituyendo la zona de puesta y cría de numerosas especies de peces y aves, algunas que por su rareza y escasez dotan a este medio, junto con su alta productividad biológica, de un alto valor ambiental.